Paso 1
Abrimos el cajón y localizamos el punto de sujeción
Si la persiana ha quedado torcida, un lado baja más que el otro o el paño se ha salido de su recorrido, revisamos el mecanismo manual y la recolocamos cuando la avería lo permite.

Imagen creada para ilustrar el servicio; no representa un trabajo real concreto.
Una persiana puede descolgarse por el uso, por un tirón brusco o porque una pieza del sistema de sujeción ha cedido. No conviene seguir forzando la cinta: el peso deja de repartirse bien y el atasco puede empeorar.
El orden puede variar según el mecanismo, pero nunca empezamos cambiando piezas a ciegas.
Abrimos el cajón y localizamos el punto de sujeción
Comprobamos el recorrido y la alineación
Recolocamos el paño y ajustamos el sistema manual
Probamos varias subidas y bajadas antes de cerrar
No publicamos cifras ni tarifas cerradas. Preparamos un presupuesto económico según la avería, el acceso y las piezas necesarias, y lo confirmamos antes de empezar.
Consulta la información local de las zonas más grandes o visita el directorio completo.
Si está torcida, la cinta está dañada o el mecanismo se bloquea, es mejor no forzarla. El peso puede quedar mal repartido y agravar la avería.
Sí. El presupuesto depende del acceso al cajón, las dimensiones, el estado de las piezas y el trabajo necesario. Se confirma antes de empezar. Consulta cómo preparamos nuestros presupuestos económicos.
No. Este servicio se limita a persianas manuales. Tampoco realizamos motores, automatizaciones ni sustitución de lamas.
La cobertura se organiza por los 21 distritos de Madrid y siempre queda sujeta a disponibilidad para la fecha solicitada.
Llama o cuéntanos la avería. Te daremos un presupuesto económico antes de reparar.